Escrito por Tendenzias

Barcelona, tercera parada en mi ruta Kmtriko

Continuamos nuestra aventura en blogturístico.com.

Una vez visitadas Valencia y Benidorm, era hora de pasar por Barcelona y gracias a los billetes Kmtriko que me fueron regalados por parte de Kmtriko, no tuve ningún problema a la hora de seleccionar un horario y un autobús que me llevase a mi siguiente parada.

El viaje de Valencia a Barcelona fue de unas 4 horas, en el autobús aproveché para disfrutar de la película que ofrecía el mismo. No recuerdo bien el título pero era una película muy actual que hacía tiempo que me había picado la curiosidad por ver pero no había dispuesto del tiempo. Ahora podía hacerlo de modo gratuito en un autobús ALSA cortesía de Kmtriko.

Hemos hablado de Kmtriko en el primer post del viaje. No obstante, para aquellos de vosotros que tengan dudas acerca de qué es, os cuento un poco. El billete Kmtriko es algo así como una tarifa plana de autobús para recorrer el territorio Español. Se vende por semanas, siendo posible comprar un billete de una, dos, tres y hasta 4 semanas. Pagas por la cantidad de semanas que hayas elegido y no debes preocuparte por nada más. Ášnicamente consigues una tarjeta Bus Plus de Alsa, compras el billete y lo activas. A partir de su activación dispones de una semana (en mi caso fue una semana pero puedes adquirir billetes de más duración) para viajar por todo el país Español prácticamente sin limitaciones.Lo único que no puedes hacer con el billete Kmtriko es comprarte billetes de ida y vuelta puesto que eso también arruinaría un poco la diversión en plan mochilero de conocer otras ciudades. Si te interesa saber más acerca del billete Kmtriko, conocer rutas creadas para ti y demás, puedes hacerlo accediendo directamente a www.kmtriko.com .Llegué a Barcelona aproximadamente a las 22 horas, allí me esperaría una amiga que me llevaría a su casa. Desafortunadamente ella no vivía en Barcelona como tal sino en un pueblo cercano llamado Villanova, cerca de Sitges, a 40 minutos de Barcelona capital. Allí me quedé durante la noche puesto que de lo contrario hubiera tenido que permanecer en Barcelona hasta altas horas de la noche por la falta de trenes nocturnos que me llevasen a Villanova.

Al otro día, por la mañana, aproveché para conocer el pequeño pueblo costero donde vivía mi amiga. Es una zona muy turística y abunda en hoteles debido a sus hermosas playas. No obstante, no tardé en marcharme con ella a Barcelona.Lo cierto es que había estado en Barcelona unos años antes y me apetecía volver tras vivir 2 años seguidos en Madrid.Paseamos por Barcelona durante horas, igualmente tenía muy claro lo que quería ver, esto es, la sagrada familia de Gaudí. Encontré un Starbucks cerca de la misma e invité a mi amiga a tomar un café allí puesto que teníamos como vista a la sagrada familia y desde mi punto de vista, no hay nada más europeo que tomarte un café con un monumento histórico y esplendoroso detrás de ti.Paseamos a su vez por el barrio gótico y luego ya era hora de marcharme puesto que me apetecía visitar San Sebastián. No obstante, al encontrar que una amiga de Madrid también estaba en Barcelona por trabajo, decidí suspender mi viaje y viajar más tarde. De cualquier modo contaba con un billete Kmtriko por lo cual no estaba atado a ese billete sino que sencillamente podía coger otro por la mañana sin tener que incurrir en ningún coste adicional.

De modo que me quedé esa noche también. Entonces salí con mi amiga, su hermana y mi amiga de Madrid. Allí fuimos a un precioso bar llamado “el bosque de las hadas” escondido en un rincón histórico del centro de Barcelona. Era un sitio hermoso, decorado con hadas y arboles, muy en plan “el señor de los anillos”. Desafortunadamente no nos quedamos más que 10 minutos cuando vimos que no estaba permitido fumar y al tratarse de 4 fumadores decidimos buscar otro sitio.Caminamos por una calle repleta de bares y gente joven. Al fin entramos en un bar donde los mojitos salían 4€ y allí nos quedamos un rato.

Barcelona me gustó mucho, principalmente porque se trata de una ciudad muy artística, mires a donde mires hay arte, incluso los bancos de la calle tienen un toque gótico que distingue a esta moderna ciudad de la capital de España.Mientras que Madrid es una ciudad muy moderna con sus rasgos históricos, Barcelona es una ciudad muy artística y bohemia, llena de Franceses e Italianos que rondan las calles hablando en sus idiomas y dándole a la ciudad un toque especial y único.Como he aclarado con Valencia, Barcelona no es una ciudad que se visita sino una ciudad que se vive. Una ciudad en la cual necesitas salir, tomar un café, sentarte en un banco artístico para poder disfrutar y absorber la cultura catalana.A la mañana siguiente me saltearía San Sebastián e iría directamente a Bilbao donde un amigo me estaría esperando. Afortunadamente no tendría ningún inconveniente con el pasaje puesto que lo había adquirido con mi billete Kmtriko.

Más información de Kmtriko:

Lo más interesante
Top 6
artículos
Síguenos